domingo, 25 de noviembre de 2012

Esperanza ¿castigo o privilegio?

Leyendo un libro sobre el lado B del amor  me encontre frente al siguiente dilema: la esperanza, ¿es un castigo o un privilegio?

La idea de considerarla castigo viene acompañada del mito griego de la caja de pandora, que contenía todas las desgracias, y una de ellas era la esperanza.
A veces tener esperanzas no nos permite elaborar un duelo. La esperanza no nos permite aceptar que algo se terminó, se acabó y nos frena en ese proceso de acpetación. Porque para empezar el trabajo de duelo es fundamental admitir primero que hay algo que se perdió. Y en este sentido, la esperanza resulta un obstáculo.
Por lo tanto, la esperanza generaría expectativas sobre algo que simplemente no va a ser.

Por otra parte, creo yo, que si viviéramos sin esperanzas vivríamos con la cabeza baja, aceptando las situaciones que tocan vivir, pero sin la convicción de poder hacer algo para cambiarlas. No podríamos proyectar, volar alto, tener una meta y luchar para alcanzarlas, por más lejanas que parezcan. Sin esperanzas nos limitaríamos a vivir en la monotonía de las situaciones como son, sin ser proactivos y creer que las cosas puede mejorar.

Creo que la esperanza puede ser una amiga y una enemiga. Hay que saber jugarla.

martes, 4 de septiembre de 2012

Una persona. Muchos personajes. Inconscientes, que viven en la psiquis de cada uno. Opuestos. Opuestos que se complementan.
Soy una sensible, una soñadora, una heroína que vuela en fantasías. Pero a la vez me pongo una coraza que muchas veces no me deja volar. Y esas fantasías quedan inconclusas.
Una enamorada, con muchas expectativas, poniendo todas las energías en la persona. Hasta que lo consigo. Y ahí, miedo. Un miedo inconsciente que pone freno.
También soy una omnipotente, muy exigente, con muchos proyectos e ideas, con capacidad y energía para conseguirlos. Y a la vez soy vulnerable. Sensible. Necesito un empujón, un "todo va a estar bien".
Y no está mal ser ni uno ni el otro. Porque se complementan, y se necesitan de ambos. Y están ahi, en mi psiquis. Aprender a trabajar con estos opuestos, entenderlos y sacar lo mejor, para estar mejor. Sin uno, no consigo el otro.

viernes, 24 de agosto de 2012

Your choice



Escuchando a dos amigas hablar y decir "nunca podría estar con tal porque en mi casa me matarían", me hizo pensar cuantas veces uno actúa y hace cosas por los demas, que en realidad tendría que hacer por uno. No es fácil encontrar a alguien que te haga sentir feliz, que te guste, que te haga sentir cómoda y te haga sonreir. Cuando encontrás a alguien que te hace sentir así, y ese alguien te encuentra a vos, no deberíamos dejarlo ir por prejuicios de familiares ni de nadie. Cada persona elige a alguien en función de sus valores y sus experiencias de vida, que te llevan a fijarte en alguien así. Entonces no deberíamos preocuparnos por lo que puedan llegar  a decir, porque esa persona la elegí porque en cierto punto me veo reflejada, o comparto algo. O simplemente me hace bien. Y eso es lo que importa, como dije, no es fácil encontrar a alguien que te haga sentir completamente feliz, entonces una vez que tenés la suerte de encontrarlo, no dejarlo ir por lo que quizás alguien pueda llegar a  pensar. Los prejuicios siempre van a existir, y no hay que dejarse aplastar por ellos. No inhibirse por la imagen de los demás, que eso no permita que dejemos de arriesgarnos. Disfrutar, si te ven bien, todo va a estar bien.

jueves, 9 de agosto de 2012

Qué dificil dejar ir a alguien que te hace bien. Alguien que te hizo sufrir pero también te hizo sentir feliz, segura y querida. Y por eso seguir necesitando, eligiendo. Por que los sentimientos no se dominan, y si se extraña, se extraña y punto. Y si me hace bien, hace bien y listo, se busca y se elige lo que hace bien.
No es tan fácil bajar los brazos. Vencerse y seguir adelante, con otro camino. No se puede pasar por alto a las personas, sentimientos, emociones y recuerdos. Si se está convencido de algo, lucharlo.
No pensar en el error. En la equivocación. Nada es un error, de todo se aprende. Las cosas no son ni buenas ni malas, todo depende de lo que se haga con ellas. Elegí confiar, me fue mal y sufrí, pero no me arrepiento. Jamás arrepentirse de los momentos o personas que en algún momento supieron sacarnos una sonrisa y lo mejor de nosotros.
Creo y confío en que la gente cambia. Aprende, crece y puede cambiar. Pero claro que para eso hay que tener ganas, valor y convicción.
Y quizás no sea lo mejor, pero es lo que siento que quiero hacer. Me voy a sentir mal si no es así, y es probable que me sienta peor si vuelve a fallar. Pero creo que peor es quedarse con las ganas y el eterno "que hubiera pasado si...". Al menos voy a saber que hubiera pasado.

domingo, 8 de julio de 2012

La vida comienza donde el miedo termina.

Siempre cometo el mismo error: esperar de los demás algo que yo haría. Pero no, no todos son iguales, no todos se comprometen de la misma manera, no todos están dispuestos a dar lo mismo. A veces esperamos demasiado de otras personas, solo porque nosotros estaríamos dispuestos a hacer más por ellos.

No esperar nada de nadie. Volar sin expectativas, asi las caídas no duelen. O no duelen tanto...

Si quise o quiero  jugar con fuego, estar preparada para quemarme. Está bueno dejarse llevar, y disfrutar el camino, pero saber cuáles pueden ser las consecuencias. Pensar cuál puede ser mi escenario de caso peor. Pensar si lo voy a soportar. Y elegir, seguir en el juego o salirme.

Preguntar siempre Y? Y, que puede ser lo peor? Y? Tan grave es? nada es tan grande ni tan grave como solemos creer en un principio. Por eso el problema es que a veces sufrimos de más por lo que suponemos que pasaría, que por lo que realmente pasa.

 Todo se vive, todo pasa, todo termina. Y todo puede distfutarse, solo hay que aprender. No tener miedo al rechazo, no tener miedo a nada, ni a nadie.
Jugar, jugarsela. La vida es una y si no juego ahora, cuando?! El miedo paraliza y no deja avanzar, mejor pasarlo, dejarlo irse, y disfrutar.

Y cuando las cosas no salen como espero o como quiero, no detenerme. Buscar nuevos ángulos, una nueva posición para jugar y conseguir lo que quiero. Pero intentarlo, pensar, buscar otros enfoques hasta que se logre.

También entender que hay puertas que es mejor cerrarlas, no por orgullo, sino porque ya no llevan a ninguna parte.

lunes, 11 de junio de 2012

Recordarte es un hermoso lugar

Ya no hay mucho que pueda decir, mis sentimientos no cambian. Te siento igual que siempre, te extraño en enormes cantidades como siempre, te amo como siempre, y daría lo que sea por un rato más con vos, como siempre.

Cada cumpleaños tuyo que pasa me trae muchos recuerdos. Cumpleaños que compartimos, las cartas que te hacía, los regalos que pensábamos, los festejos en familia.
Las ganas de abrazarte, de desearte la felicidad, de tenerte para siempre conmigo.

Siento que estoy pasando por una etapa en la que me haría TAN bien tenerte, compartirte, escucharte, que me aconsejes.
Me siento feliz, rodeada de gente linda y que me hace bien. Pero nunca voy a poder estar plena, y a veces me siento sola y con un vacío que solo mamá puede llenar.

Quiero que sepas que acá te extrañanamos mucho MUCHO, tu ausencia se nota, y por más años que pasen, siempre vas a estar con nosotros. Dejaste mucho, nos enseñaste tanto.

FUISTE, SOS, SERÁS.
Fuiste lo más lindo que tuve.
Sos el ejemplo más grande y lindo que tengo. Sos mi camino. Sos mis ganas de seguir.
Serás la mejor persona que conocí. Y Siempre vas a estar en mi.

Te extraño.
Te amo.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Live the game

La vida como un juego.

Un juego en le que ganar depende solamente de uno mismo.

Jugar con las herramientas que tengo, con lo que la vida me dió, buscar las fortalezas, aprovechar las oportunidades. Atravesar los obstáculos, no dejarlos a un lado, enfrentarlos.

Un juego divertido, en el que se aprende con cada nueva tirada, con cada nuevo movimiento, con cada paso.

También es un juego difícil, con caídas y momentos que desestabilizan. Pero no estamos solos en este juego. Estamos rodeados de jugadores, amigos, familiares, que nos van a ayudar a ganar y vivir este juego.

Disfrutar, porque en este juego de la vida se avanza y no se puede retroceder.

Quizás a lo largo de este juego vayamos perdiendo nuestros compañeros de batallas, las piezas más importantes, que nos sostienen, nos mantienen y nos empujan a seguir avanzando. Pero siempre van a estar las pisadas que hicimos juntos y los casilleros que avanzamos. Y eso no se borra ni se pierde. Se gana en el recuerdo y se transforma en motor para seguir avanzando.