viernes, 20 de mayo de 2011

Fuiste lo mejor


Y me siento tan chiquita. Tan impotente. Con tan poca fuerza.

Me siento egoísta por no haber hecho nada. Por no poder hacer nada.

Me siento arrepentida. Mucho. Muchísimo.

Quisiera volver el tiempo atrás y estar cada día, cada momento, cada instante con vos.

Quiero despertarme y verme con 14 años y vos a mi lado.

No te dejaría nunca. Estaría con vos en cada paso.

Porqué la vida no me dió (no nos dió) la oportunidad.

Porqué yo tan tonta, tan chica, tan ciega, sin ver lo que pasaba.

Quizás sin querer ver lo que pasaba.

Ese sueño de que mi mamá es eterna, de que mi mamá no se va a ir nunca.

Ese sueño roto. Y ese miedo de la muerte se cumplió.

Nos desarmó a los cuatro. Nos destrozó, dejándonos recuerdos, muchos dulces, y otros muchos amargos, injustos.

Pero nada fue en vano. Mucho me dejaste. Me dejaste todo. Me dejaste la vida. Me dejaste tu ejemplo.

Te amo ma.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Cubrí mis ojos con mis manos


Giros, vueltas, momentos y pensamientos que damos por perdidos, sin sentido.

Situaciones dolorosas, increibles, inexplicables, a las que intentamos dar un significado, buscamos el porqué, los motivos, cómo surgió, cuándo.

Maquinamos en nuestras mentes, girando por esos momentos en búsqueda de algo que nos haga sentir reconfortados, por encontrarles el motivo, ese motivo que le da sentido y logra encontrar algo positivo.


Un aprendizaje, una idea, un acercamiento. Algo. Algo, por más mínimo que sea, que no nos haga sentir vulnerables, impotentes.

Y posiblemente lleve tiempo, energía y una búsqueda. Pero al final encontramos la vuelta. Esa última vuelta que nos lleva a entender todo. Entender que si pasó, por algo fue.
El destino nos tenía preparado algo positivo despues de ese revoltijo de situaciones sin sentido.