domingo, 25 de noviembre de 2012

Esperanza ¿castigo o privilegio?

Leyendo un libro sobre el lado B del amor  me encontre frente al siguiente dilema: la esperanza, ¿es un castigo o un privilegio?

La idea de considerarla castigo viene acompañada del mito griego de la caja de pandora, que contenía todas las desgracias, y una de ellas era la esperanza.
A veces tener esperanzas no nos permite elaborar un duelo. La esperanza no nos permite aceptar que algo se terminó, se acabó y nos frena en ese proceso de acpetación. Porque para empezar el trabajo de duelo es fundamental admitir primero que hay algo que se perdió. Y en este sentido, la esperanza resulta un obstáculo.
Por lo tanto, la esperanza generaría expectativas sobre algo que simplemente no va a ser.

Por otra parte, creo yo, que si viviéramos sin esperanzas vivríamos con la cabeza baja, aceptando las situaciones que tocan vivir, pero sin la convicción de poder hacer algo para cambiarlas. No podríamos proyectar, volar alto, tener una meta y luchar para alcanzarlas, por más lejanas que parezcan. Sin esperanzas nos limitaríamos a vivir en la monotonía de las situaciones como son, sin ser proactivos y creer que las cosas puede mejorar.

Creo que la esperanza puede ser una amiga y una enemiga. Hay que saber jugarla.

No hay comentarios: