miércoles, 28 de abril de 2010

Look AROUND


Ayer me estaba acordando cuando la semana pasada, en el colectivo, volviendo de la facultad, los chicos me dijeron que estaba en una situación muy contrastante: yo sentada en el medio de dos nenes (en realidad, una nena y un nene, hermanitos), pobres, humildes, de bajos recursos, como quieran llamarlos. Yo hablando por teléfono con una amiga, hablando de qué vamos a comer, si el sábado íbamos a ir a Pacha o a Caix, y cosas por el estilo. Mientras la nena dormía y el nene miraba por la ventanilla, atento a dónde tenía que bajarse. Ellos solitos, sin mamá, papá, sin nadie. Y yo no me había dado cuenta de esta situación contrastante hasta que me la mencionaron. Qué loco pensar que alrededor nuestro (literalmente, al lado nuestro), pasan este tipo de cosas a diario. Se cruzan realidades constantemente y uno siempre inmerso en su mundo no es capaz de ver lo que pasa alrededor.

martes, 27 de abril de 2010


No olvidarme:
llamar a Ceci, para ver qué día de la semana puedo ir a buscar a Larita al jardín e ir a pasear. Hace semanas tengo ganas de hacer esto. Y como no puede ser de otra manera, viniendo de mi, me cuelgo. Pero hoy no, eso espero. Tengo muchas ganas de verla, es una nena hermosa, nos amamos, ja. Ayer estaba en el colectivo, y había una nena muy parecida, y juro que me moría de ganas de ir y sentarme al lado de ella y hablar y jugar. Amo los nenes. Me pueden.
Y con Lari tenemos una conexión genial. Y cuando Ceci me contaba que ella sólo quiere que la vaya a buscar yo al jardín (ni sus abuelos, ni la mujer que trabaja en su casa, incluso, ni su mama!) me moría de amor. Asique ya termino de escribir esto y estoy llamando a su casa para raptarla por un rato.

domingo, 25 de abril de 2010



El mismo error constante, un paso adelante y dos atrás.


La misma piedra en un camino del que no veo el final.


Mientras sigo como ayer, huyendo de una realidad a la que no le caigo bien, o es ella la que me cae mal.


Riendo para olvidar, llorando por necesidad.


Tal vez, me sobra el dolor, me falta el valor para decirte adiós.

viernes, 23 de abril de 2010



Acabo de pedir turno en la peluqería para ir a cortarme el flequillo. Que miedo! Los cambios suelen asustarme, pero generalmente me terminan gustando. Sólo me cuesta romper el hielo y decir que si, pero después le voy encontrando el gustito. Y siempre fue así. Empezar una nueva actividad, cambiar horarios, conocer gente nueva, salir con alguien nuevo. Pero también me gusta esa adrenalina de no saber qué esperar, con qué te vas a encontrar, e ir descubriendo de a poco las cosas buenas y positivas de esto nuevo a lo que me enfrento.

miércoles, 14 de abril de 2010



Love
is a part of life. Everyone talks, thinks, dreams and worries about it. Just saying the four letter word can bring up so many emotions, some good and unfortunately, some bad. This is normal. Love involves lots of drama, highs and lows, and causes many different emotions. Many people question, what exactly is love? Or, how can I tell if it truly is love that I am feeling? Honestly, I cannot answer that question. I wish I knew myself. The best thing I can do is give you the dictionary definition of love:
Love: a strong affection or liking for someone or something.

No pego UNA

Sé que a veces me pongo en nena caprichosa, lo acepto. Pero hay cosas que me superan. Estuve más de media hora esperando el fucking colectivo, muertisima de frío, con hambre y una llovizna insportable. Y no venía, no venía y no venía. Ya estaba llegando tarde, y encima ese colectivo horrible no era lo único que me esperaba, sino también el subte, y la combinación, y la multitud de gente (más insportable). Y la vuelta del centro, a las diez y media, combinando y esperando no uno, sino dos colectivos, con este frío asqueroso (que recién empieza, yo sinceramente nosé como voy a hacer en julio cuando tenga que volverme de la facultad a la noche, creo que voy a morir). En fin, dije espero cinco minutos más y sino me vuelvo a casa (rogando por que no llegue, ya me imaginé en mi casa, calentita, mirando tele. Pero a la vez sí quería ir a la facultad, no es de nerd, pero en esta materia anotamos mucho y la profesora toma lo que dice en clase). Asique esperé unos cinco minutos más y me volví. Y acá estoy, con mucha bronca, impotencia. Sé que son cosas que pasan siempre, a todo el mundo, todos los días. Pero qué querés que te diga, a mí me superan y me ponen de mal humorrr. Un plus? subo a mi cuarto, a ponerme de nuevo el pijama, y veo pasar al colectivo desde mi ventana, esperaba medio minuto más y llegaba. Pero bueno, era el destino, hoy no tenía que ir!
Ah! menos mal que ahora se largo a llover más fuerte, una excusa más por la que no tendría que haber ido (suelo buscar excusas tontas para no sentirme culpable de las cosas que hago).
PD: demasiado pesimista mi entrada de hoy, i know.

martes, 13 de abril de 2010

Está lloviendo. Me gusta esa sensación de estar en mi escritorio, tomando un café, y mirando por la ventana como caen gotas del cielo. Y bueno... leyendo para la facultad. Pero dentro de este panorama no es taaan terrible. Lo que si, se me va a complicar cuando tenga que ir para pilates a las dos de la tarde, y espero que no se colapse el subte cuando vaya para la UADE. Aunque, podría tomarme el colectivo. Me tienta más la idea de estar sentada mirando por la ventana del colectivo, escuchando música. Antes que en un subte lleno de gente, que se empuja, apura, corre hacia el próximo subte (odio eso!). Asique ya veré. Otra cosa, es muy productivo ir a la clase del gimnasio a las ocho, porque llego a casa nueve y media y ya estoy re despierta para arrancar con cosas de la facultad. En fin, me retiro a cumplir con las obligaciones.



domingo, 11 de abril de 2010

Wrong desicion






Me quiero cambiar a la mañana otra vez. No quiero ir más a la facultad a la noche. Extraño mucho a mi grupo anterior, mis amigos, las chicas!. El año pasado me daban ganas de ir a la facultad, al menos tenía la motivación por saber que iba a ver a los que quiero. Ahora a la noche también tengo un grupo copado. Pero es otra cosa. Me caen genial, pero viste cuando no sentís esa química, esas ganas de querer conocer más al otro... Me llevo muy bien con tres chicos (si, siempre me es más fácil hacerme amigas de hombres que de mujeres). El año pasado iba a la universidad y la pasaba bien. Ahora voy sólo a prestar atención en la clase (es asombroso cómo cambié, estoy re aplicada, tomo demasiados apuntes, y presto atención toda la hora, cuando antes mi concentración no duraba ni media hora). De todas formas, ya decidí volver a la mañana el cuatrimestre que viene. Por suerte a pesar de que no vea todos los días a mis ex compañeros salimos varias veces, asique "no se cortó". Y no sé si me arrepiento, porque cambiarme de turno era algo que tenía en mente y quería probar, pero ya está! me di cuenta que no quiero más esto. Pero voy a tener que aguantar tres meses mas...

miércoles, 7 de abril de 2010



La gran victoria que hoy parece

fácil fue el resultado de

pequeñas victorias
que pasaron desapercibidas.

martes, 6 de abril de 2010

Por siempre DELFI,


Nunca pensé que se iba a ir tan rápido. Siempre supe que el día que la pierda iba a ser horrible. Y así fue. Estoy hablando de mi mascota, de mi gata Delfi. Sé que para el que lea esto, y no tenga mascotas o no viva una conexión tan profunda con ellas, le parecerá estúpido. Pero para aquellos que hacemos a nuestras mascotas parte de la familia, perderlas es tan doloroso como perder a cualquier integrante. Y no exagero. Esa gata era especial. Dormía conmigo todas las noches, al lado mío, abrazadas. Me seguía siempre. Yo estaba en la compu, y ella sentada arriba mio. Yo subía las escaleras, y ella las subía corriendo a la par mio para no quedarse atrás. Yo me iba a dormir, y ella venía. Escuchaba las llaves, cuando alguien entraba a casa, y ya estaba lista del otro lado, esperando para darte la bienvenida. Era dósil, cariñosa, se dejaba acariciar por cualquiera. Todos los cumpleaños familiares en casa, mi primita la buscaba por toda la casa, le hacía upa, jugaba con ella. Y ella se dejaba, una santa, se dejaba como si fuera un peluche. Yo sentía que todo en mi vida podía andar mal, pero sabía que volvía a casa, y la tenía a ella, que me daba la alegría que necesito, ese sentimiento de compañia constante, de alguien que no te juzga, que te acompaña. Me acuerdo el día que la trajeron a casa, en el 2001, yo tenía diez años. Estaba feliz. Tengo patente una imagen, del día que mi mamá falleció, y Delfi estaba especial, rara, como si entendiera todo lo que pasaba y nos acompañara en el dolor. Asique, por mi parte, fue un fin de semana para nada bueno. con un imprevisto que jamás hubiera imaginado. En fin, c'est la vie.