jueves, 14 de julio de 2011

sábado, 2 de julio de 2011

Hola YO


Mirarme a mi. Conocerme. ¿Quién soy? ¿Qué me pasa?.

No permitirme ser un desconocido de mi propio yo. No ser un extranjero de mi cuerpo.

Conocerme. Conocer qué me pasa y porqué. Qué me lleva a esto.

Si no me conozco a mi misma nunca voy a poder llegar a saber lo que me hace feliz.

Conectarme con mis sentimientos, con lo que pide mi interior.

Dejar de creer que "no tengo tiempo". Ningún tiempo va a ser más valioso que el que dedique a escuchar mi interior. Y así lograr el equilibrio, la satisfacción. Lograr estar bien yo, y así estar bien para el resto.

Trouble in hand.



Vencer los miedos.
Enfrentarlos, pelearlos y vencerlos.
Tenerles respeto, dedicarles el tiempo que se merecen, pero no pasarlos por alto.
Me siento. Pienso. ¿Cuáles son mis miedos? ¿De dónde vienen? ¿Cómo los enfrento?.
Juntar los miedos, no dejarse estar.
En el camino que vamos haciendo y atravesando, cuando miremos atrás no tienen que haber miedos inconclusos, cuestiones sin resolver. Sino la mochila de miedos que vamos a tener que levantar y enfrentar de golpe va a ser gigante. Tremenda. Quizás mortal, generando pesos importantes.

¿Cuál es mi mayor miedo? La enfermdad. El cáncer. Y no lo pienso, porque sé que es mi terror. Y también se de dónde viene. Entonces mejor patear los recuerdos, esconder el núcleo, y seguir de largo. Acá no pasó nada y mi vida sigue sin preocupaciones. Pero en el fondo tengo este peso, tengo este fantasma, que a veces aparece y me atormenta. Me genera pánico. Sé todo lo que esa enfermedad implica y no lo quiero para mi. Me genera miedo, mucho.
Pero debería darle lugar a estos miedos, escucharlos. Qué me quieren decir, a dónde estoy dispuesta a llegar, y pensarlos, procesarlos, para que desaparezcan.

Y así como escuchar las cosas que me atormentan, escuchar también lo que me hace bien. Las personas y los momentos que me llenan el alma. Agradecer y buscar siempre volver a lo bueno. Caminar la vida con esas personas que me hacen bien, que me ayudan a crecer, me acompañan en el camino. Pensar en ellas me saca una sonrisa, motivo suficiente para cuidarlas, quererlas y retenerlas en la vida. Esas personas que son mi raíz, mi base, mi sósten.