Soy una sensible, una soñadora, una heroína que vuela en fantasías. Pero a la vez me pongo una coraza que muchas veces no me deja volar. Y esas fantasías quedan inconclusas.
Una enamorada, con muchas expectativas, poniendo todas las energías en la persona. Hasta que lo consigo. Y ahí, miedo. Un miedo inconsciente que pone freno.
También soy una omnipotente, muy exigente, con muchos proyectos e ideas, con capacidad y energía para conseguirlos. Y a la vez soy vulnerable. Sensible. Necesito un empujón, un "todo va a estar bien".
Y no está mal ser ni uno ni el otro. Porque se complementan, y se necesitan de ambos. Y están ahi, en mi psiquis. Aprender a trabajar con estos opuestos, entenderlos y sacar lo mejor, para estar mejor. Sin uno, no consigo el otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario